La historia de Magín
Magín Puiggrós fue un misionero claretiano. Nació en Cataluña (1894) y llegó a Chile como peregrino (1923). Falleció en 1992 y en su tumba se lee: “Amó esta tierra y la trabajó”. Nada más cierto. Durante más de 50 años dedicó sus energías a labrar la tierra en Talagante, plantar viñedos y crear gallineros. Para amar la tierra hay que ser un enamorado de la vida. Para trabajar la tierra hay que ser un artesano de lo sencillo, lo natural, lo noble y lo simple de la existencia. Tuvo la paciencia de un sembrador y la constancia de un poeta que repite sus verdades verso a verso. Quizá como un marinero en tierra: el horizonte no es solamente el mar sino también los viñedos. Magín convirtió los terrenos pedregosos en tierra fértil. En su nombre queremos convertir esa tierra en una pradera que ayude a la alegría de vivir.